El Urbanito

Crónicas de lo que sucede alrededor nuestro y eventualmente de lo que sucede en mi interior.




La mente de un hombre casado

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Que cosa cambia en la mente de un hombre cuando adquiere el status de casado? Porque dejamos de ser la persona por la que alguien podía morir para convertirnos en algunas oportunidades en el enemigo íntimo que ese alguien esta dispuesto a matar?

Descartando algunos casos en los que la celestial y angelical enamorada se transforma en una arpía sulfurosa y viperina (culpa del que no observó previamente a la suegra pues del vientre de una bruja es poco probable que salga Heidi) aceptemos que tanto el hombre como la mujer experimentan dramáticos cambios cuando el noviazgo acaba y le da paso a la convivencia pura y dura, a los frejoles diarios y al paulatino deterioro del encanto. Recetas de autoayuda, sopas de pollo para el corazón, chocolates calientes para el alma y los rezos a la beatita de Humay no alcanzan para combatir a la inexorable rutina que tarde o temprano se instala como inseparable etiqueta en la mayoría de los actos comunes que desarrollamos con nuestra pareja.

Retrocedamos un poco y tratemos de establecer el momento en el que se empieza antes que se empiece a podrir todo. El hombre nace puro, la sociedad es la que lo corrompe reza el viejo adagio. El amor también cuando nace es puro Una relación parte casi siempre de una certeza que tenemos respecto al amor que sentimos por nuestra pareja. En esa etapa todo es maravilloso; no solamente por el estado de embelesamiento que compartimos y que nos hacen ver estrellas hasta en los actos más triviales sino también porque seguimos disfrutando de nuestra libertad. Generalmente las parejas en este país no conviven antes de casarse –craso error- y disfrutan de los beneficios que tener una pareja estable les otorga y de la libertad que tienen de regresar a casa de mamita para evitar detalles incómodos que la vida en común presenta y pueden llegar a perjudicar todo.

El tránsito de la libertad condicional que es el enamoramiento a la cárcel dorada que es el matrimonio no es muy sencillo que digamos. Al menos en este país la gente se casa por dos o tres motivos conocidos más no por el que debería. O se casa por cansancio (luego de estar 5 ó 6 años de enamorados) por motivos inflacionarios (otro error terrible) por presiones familiares o conveniencia y en la minoría de los casos, porque están enamorados hasta el tuétano. O por una razón más insondable y misteriosa:”Porque ya me tengo que casar pues” (vale tanto para hombres como para mujeres). Salvo que te hayas casado muuuuuuy enamorado en cuyo caso la situación es de pronóstico reservado si la condición desencadenante del enlace catrimonial ha sido cualquiera de las mencionadas me atrevo a decir que la relación esta condenada al fracaso. Y créanme que algo de autoridad tengo para hablar sobre el tema como sobreviviente chamuscado de un divorcio espeluznante.

Consumado el matrimonio –el cual para mal o para bien tendrá consecuencias irreversibles- los hombres demoramos más que las mujeres en aceptar el carácter trascendental de la relación que acabamos de iniciar. Nos cuesta entender que ahora tenemos que consultar todo, que no podemos gastar la plata en forma unilateral y que por sobre todas las cosas ese cuerpo deseado y núbil cuyas bondades no terminamos de disfrutar es el que vamos a observar y tocar diariamente hasta que…la muerte nos separe? Salvo que, claro esta, como “hombres de la casa” tengamos el control absoluto de todo y no tengamos que rendir cuenta de nada a nadie. Esta situación que parece risible es una suerte de condición ideal dentro del imaginario machista de un país como el nuestro. A los hombres nos cuesta tanto compartir el rol dominante que tenemos problemas hasta para ceder el control remoto. El matrimonio es un contrato civil o una ceremonia religiosa más no un vínculo coherente y equitativo en donde los roles se distribuyen armoniosamente. Al menos en la práctica no Y en una gran mayoría los hombres casados perdemos gran parte de nuestra ecuanimidad junto con nuestra libertad .Contrariamente a la imagen común y difundida de “madurez” o “asentamiento” que tienen los hombres que cambian de condición civil creo que los recién casados son mutantes forzados que una vez que se adapten a – o se aburran de- su flamante situación harán todo lo posible por encontrar una vía de escape a la incómoda jaula.

Una visión demasiado pesimista? No, para nada, vean las estadísticas de divorcios, separaciones, infidelidades y violencia familiar actuales y comprobarán que la perduración de un vínculo es la excepción, no la norma. Y porque somos complicados los hombres casados si esta sociedad falocéntrica esta hecha a nuestra medida? Bueno, en primer lugar somos complicados porque la monogamia no es un estado natural sino más bien una suerte de convención humana adoptada para que la sociedad y la familia puedan funcionar mejor. El homo sapiens en su estado actual no empezó monogámico, era tribal y de voraz apetito sexual. La civilización, la religión y las convenciones sociales introdujeron la monogamia como una practica moralmente insustituible. Y asi, imperfecta, pesada e incumplible ha llegado hasta nuestros días. Consuelo para las damas el constatar que el rol cada vez más proactivo de la mujer en nuestra sociedad también incluye la práctica de la infidelidad en una versión más exquisita, refinada y discreta que los torpes devaneos masculinos.

Pero sigamos con el hombre casado y no nos detengamos en la monogamia. Existen lugares comunes e inmensas preguntas celestes que rondan las mentes femeninas y que este, su atento y parlanchín peluquero esta dispuesto a confirmar, refutar o absolver desde una perspectiva masculina. En este caso el derecho a opinar no me lo otorga la medalla de superviviente de divorcio sino mi condición actual de hombre…casado.

“Mi esposito si es diferente a los demás” claman algunas ilusionadas sobre la inocencia de sus maridos. Si alguna extraviada piensa que su esposo es diferente a los demás debe ser porque es un fenómeno con tres ojos, dos miembros (provecho para la afortunada) o 23 dedos. Todos los hombres somos iguales y codiciamos en nuestra mente a toda mujer guapa que pasa frente a nuestras narices. Que de el pensamiento pasemos a la acción es otro cantar y allí podríamos confirmar la inocencia o culpabilidad del querubín de marras pero que pasó por nuestra mente, por favor, no lo duden ni por un segundo.

“El sexo con mi marido es rutinario, es un aburrido”.
Bueno, debe ser tedioso para ambos pero cuando esto sucede deben encenderse todas las alarmas de la casa pues bien el marido esta teniendo un sexo alucinante fuera de casa o la mujer esta a punto de tenerlo con el primer incauto que se atraviese en su camino. A los hombres casados nos ENCANTA que la mujer tome la iniciativa en el sexo. Y muchas veces por prejuicios, convencionalismos o timidez esto no sucede. A veces también la mujer se siente ofendida por la forma como el hombre pide “esso”. Para evitar estos problemas les aconsejo a aquellas que no se sientan satisfechas completamente con su vida sexual que prueben a tomar la iniciativa. A los hombres nos gusta sentirnos seducidos, complacidos en nuestra vanidad. Y no se desanimen pensando que su marido va a pensar que son unas p´s por sugerir o hacer tal o cual cosa. Lo que el marido va a terminar pensando es que si no se pone las pilas su mujer lo va a terminar haciendo con otro. Y como lo conversaba con una amiga, para una mujer es más fácil ser infiel que para un hombre.Falta de ideas al respecto? Vayan a Crisol y cómprense la ultima edición del Kama Sutra ilustrado. Un libro moderno, con fotografías por demás ilustrativas y consejos utilísimos para mejorar notablemente la performance del acto. Créanme que si ponen la mitad de los consejos en práctica su marido no las va a dejar salir solas ni al supermercado.

“Mi matrimonio esta estancado, mi marido ya no me quiere como antes”.
El enfriamiento de una relación se manifiesta de mil maneras. Según los entendidos una relación de pareja puede perdurar en el tiempo en base a una relación de dependencia afectiva mutua (aunque estas suelen terminando a cuchillazos o mediante un raticida) a un proyecto de vida en común (casos esporádicos pues la vida se encarga de triturar hasta los mejores proyectos) a la formación de una familia (siempre y cuando los hijos hayan sido deseados, sino puede llegar a ser un infierno) o a una compatibilidad sexual absoluta y sumamente placentera. Por supuesto que pueden compartir la afición por el cebiche, el macramé, la trova cubana, la buena vida o el cigarro pero si alguno de los factores descritos en el párrafo anterior no se constituye en una columna que se puede ir adornando con complementos adecuados créanme que es bueno ir pensando en un suscripción a esos clubes de solteros reciclados que se están poniendo de moda pues el matrimonio, más que estancado, esta terminado.

“Detesto a las ex´s de mi marido, siempre se le iluminan los ojitos a ese cojudo cuando ve a fulana o zutana”.
Es una suerte de ritual pre-matrimonial el confesar -ocultando algunos detalles escabrosos que no vienen al caso- las relaciones formales e informales que hemos tenido anteriormente. El problema es que algunos hombres piensan que las ex´s siguen siendo una suerte de patrimonio intangible del que se puede disponer a piacere en el futuro sobre todo si el matrimonio se convierte en una pesadilla y pierde su encanto más temprano que tarde. Por otro lado, si una mujer usando malas artes le arranchó el mariachi a otra lo que se termina llevando a casa es un problema pues a menudo estos sujetos terminan extrañando a la mujer que verdaderamente querían. Lamentablemente si ya hay hijos de por medio la situación esta irremediablemente perdida y solo le quedará al huevonauta seguir perdiendo la mirada cuando el nombre de “el amor de su vida” sea -mencionado. Lo más aconsejable para los hombres - aunque se haga tarde- es cerrar siempre bien las historias previas que hayamos tenido. Tratar de quedar como amigos asi nos hayamos correteado a balazos en alguna oportunidad. Y en cuanto a las mujeres lo aconsejable es enfrentar este asunto con inteligencia y mente abierta. Demostrar muchos celos ante la sola mención de un nombre del pasado demuestra inseguridad sobre si misma y provoca en el hombre una actitud de empatía con el antiguo afecto. Ahora que si se trata de una zorra de esas que anda como alma perdida tratando de arranchar algo nada mejor que sacar la garra y en vez de agarrársela con el marido ir a parar de cabeza a la fulana de calzón displicente.

“Mi marido ya no me presta atención y solo esta interesado en chupar con sus amigos, en ver fútbol y en su trabajo”
Un auto-examen urgente es lo primero que se debe hacer en estos casos. Si su marido todavía se ve bien, se preocupa de su aspecto exterior y es medianamente exitoso en su vida profesional y la esposa además de descuidar notablemente sus proporciones lo hostiga con las cosas de la casa la situación esta a convertirse en punto de catástrofe nacional. A los hombres nos gusta que la esposa este siempre guapa y atractiva. Y algunas mujeres no entienden eso y a veces llegan a usar la justificación de haber tenido 2 o 3 hijos para explicar que están a punto de llegar a los 100 kilos. Lógicamente el marido por más buena gente que sea le dedicará atención a otras actividades – en el mejor de los casos- o terminará buscando afuera algo que lo satisfaga a plenitud si es que nos vamos al extremo no deseado. Además del aspecto de imagen es bueno reconocer que los hombres tenemos generalmente aficiones muy distantes y ajenas al imaginario femenino. Traten por eso de tener algunas actividades en común y luego respetar – sin que el hombre se vuelva conchudo y se aproveche del pánico- el espacio propio que nos gusta para ver fútbol, juntarnos con nuestros amigos o dedicarnos a un hobby o a un deporte. La formación de un espacio propio para cada cónyuge y el compartir actividades en común es un equilibrio que no es imposible de alcanzar y que los hombres valoramos muchísimo.

Por sobre todas las cosas mundanas, las consideraciones psicoanalíticas, las características de cada persona y lo singulares que puedan ser los individuos y sus respectivas parejas creo que la mejor definición de la aspiración de un hombre casado me la dio un gran amigo hace muchos años. Si bien la mujer siempre deseará tener a su lado a un hombre apuesto, fiel, trabajador, bueno y que la quiera mucho las aspiraciones de un hombre luego de un cierto tiempo de convivencia son muchos más simples y se pueden resumir en una sola frase la cual reproduzco con mucho cariño: Los hombres, por sobre todas las cosas, solo queremos tener a nuestro lado a una mujer que no joda.


Refrespost veraniego

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Hago una pausa en la lista de posts pendientes para divagar libremente sobre algunas cosas en las que he estado pensando o han ocurrido esta semana. Para empezar, el calor ha estado verdaderamente bestia en estos dias. Algunas lloviznas madrugadoras, por allí amaneceres nubladitos pero al mediodía un sol y un calorcito africanos que me desesperan. La ciudad se calienta inmisericordemente por lo que me considerare un afortunado si no me tengo que poner corbata por lo menos hasta Marzo. Mis reuniones de trabajo las trato de acomodar a media mañana o al final de la tarde, nada de almuerzos de chamba o reuniones a las 3 p.m. Eso es lo bueno de trabajar por tu cuenta, eres dueño no solamente de tu incertidumbre sino también de tu tiempo. Asi que cada vez que puedo aprovecho en darme un chapuzón con los perversos polimorfos. Aquí estoy con la loquita ensayando el hidroavión:

Creo que este año empieza bien. Algunas dificultades usuales, un par de semanas movidas pero parece que todo se esta estabilizando.Medusa luego de una larga agonía y de dar un par de estertores demoníacos salió para siempre de la vida de mi amigo y el año parece que va a tener buenos resultados en todo orden de cosas. El leit motiv de este 2007 (que más parece lugar común) es no dejar nada para después. Asi que como este blog esta comprometido a brindarle un mejor y más eficiente servicio me matriculé luego de innumerables postergaciones en el siguiente curso (los dedos son del panzón que me ayudó a tomar la foto):

Un curso del que había tenido buenas referencias y donde me he querido inscribir hace ya bastante tiempo. La cosa es que ya voy por mi segunda sesión y somos 20 personas totalmente distintas en orígenes, intereses y perspectivas. Un perro de cada barrio, como se le dice en alemán a un grupo en donde nadie tiene nada en común salvo el consabido interés por la literatura. Hay gente interesada en aprender a contar su vida, otros quieren concretar algún sueño o aspiración personal, no faltan quienes creen que dentro de ellos convive un talento a punto de explotar y algunos como yo queremos únicamente saber donde estamos parados y conocer herramientas para poder escribir mejor. Prometo contarles algunas cosas interesantes del curso en otro post, tan solo quería contarles que mi primera lección no ha estado vinculada a la narrativa sino más bien a la realidad. Resulta que la primera tarea del curso es hacer un texto que no pase de 700 palabras y que luego será analizado por todos los existentes al curso. Una tarde de la semana pasada me encontraba en el parque Kennedy y se me ocurrió hacer un texto sobre el ambiente de dicho lugar un viernes por la tarde. La cosa es que –según yo- me salió un “inspirado” texto del cual estaba orgulloso y me sentía más inflado que un pan en el agua pensando que mi exquisita prosa iba a ser elogiada por la expositora del curso. Felizmente se me ocurrió enviarle el texto a una querida amiga para saber su opinión antes de perpetrar el papelón de mi vida. Les digo esto porque mi amiga, con todo el cariño y confianza que me tiene (el cual que les juro que no cambiado desde mí hacia ella a pesar del misil que me envió) me bajo al llano en dos patadas. Con palabras cuidadosas, sugerencias amables y aportes generosos para suplir algunas coherencias me dio a entender que mi texto una vez impreso no iba a servir ni para envolver pescado. Mi creación excelsa, en otras palabras, era una buena k-k.

Revisando el texto corregido comprobé que tenía razón. Primera lección – que ya nos había sido anticipada por la expositora- que consiste en revisar lo que escribimos en una oportunidad posterior a la fecha de redacción. Vamos a ver las cosas diferentes, tal vez mejores o peores pero con una perspectiva que ayudará a mejorar las cosas. Obviamente el consejo no solamente me sirvió para evitar la vergüenza de mi vida sino que me di cuenta que nunca esta demás asumir que lo poco o mucho que creemos saber sobre un determinado tema siempre será insuficiente pues el conocimiento absoluto siempre será una quimera. Dicho sea de paso, un agradecimiento especial a mi amiga (y lo digo de todo corazón) pues nunca me habían cacheteado con tanta elegancia y cariño.

Asi que ahora me tienen todos los jueves dedicado en las noches a compartir con 19 personas más mi impericia narrativa. Y en los restantes tiempos libres estoy revisitando autores favoritos, leyendo la bibliografía del curso y descubriendo el fascinante oficio de aprender a componer una historia.

Como verán, no va a ser un verano aburrido. Bastantes proyectos, mucho calor y chapuzones por doquier. Y como buena estación estival no falta el romance. Se equivocaron sapazas(os), no voy a comentar nada platónico, esta vez se quemaron. Resulta que hace unos días Anya tuvo cumpleaños y un día antes el hermano de una de sus mejores amigas (vecina a 20 metros de nuestra casa), un enano impersecuto y renacuajo de 4 años toca la puerta y le dice a N: “Tía, una carta para Anya” y le deja un papel garabateado que en una de sus caras decía así:

Y en la otra cara decía “Chau mi amor”. Cuando N me lo contó en la noche se moría de la risa y yo mientras sonreía nerviosamente me la imaginaba a Anya caminando del brazo del renacuajo que es una cabeza más bajo que ella.

Mi querido batracio, te digo que desde este momento no me simpatizas. Serás un niño adorable pero va a pasar un Amazonas de agua bajo el puente antes que se hagan realidad tus almibaradas intenciones pues lo único que te terminarás llevando como única prebenda será un par de escopetazos en el totorrete. Para tu información a esta angelita no se la van a llevar tan fácil. Que tal lisura no?




Amores silentes

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Cómo que no estoy en tu lista?
Ni más me vengo a ponjalacear el pelo en esta peluqueria! :D
Pd. Y para tu información... si tuviera una lista de amores platónicos... NO ESTARIAS EN ELLA!!! Jajajaja.

(Comentario de Laura Zaferson)

Si hace 30 años alguien me hubiese dicho algo así no tendría que haber pasado un minuto para correr a intentar cortarme las venas con una galleta de soda. Muy cerca de cumplir los 40 no aspiro a estar en ninguna lista de preferencias amorosas y recuerdo casi como si fuesen elementos de una vida anterior a todas las pasiones encendidas que solo me consumieron a mí y a nadie más. Si algún estudioso de la física o de los fenómenos para-normales tiene algún tipo de interés en el inasible fenómeno de la auto combustión que no dude en llamarme, soy todo un experto en la materia.

Enamorarme de mujeres inalcanzables ha sido mi especialidad durante buena parte de mi vida. Recuerdo con particular simpatía a mi profesora de 1er grado, la señorita Perla. Una hermosa mujer joven de tez cuculí y ojos negros y brillantes que con ademanes suaves y gestos cariñosos trataba de civilizar a una manada de 30 antisociales que intentaban destrozar todo. Yo me sentaba adelante observándola con las dos manos pegadas a mi cara y sin despegar un segundo la vista de su hipnotizante expresión y sus interminables piernas. Como ya sabía leer de corrido era siempre el escogido para alguna lectura, corregir algún deletreo defectuoso o para responder una pregunta de la clase anterior. Nunca falté a ninguna clase en ese año y fui el único tarado que renegó cuando empezaron las vacaciones. Todos felices de no ver el colegio en 3 meses y yo sumido en una tristeza insondable porque sabía que Perla no iba a ser mi profesora el siguiente año. En esta iniciática relación platónica aprendí la primera de las leyes fundamentales que rigen estos devaneos: El objeto de tu deseo nunca se dará por enterada de tus ambiciones. (Corolario adolescente a la 1era Ley: Y si se entera te dirá que estas confundiendo las cosas y que nunca te había visto como algo más que un amigo)

La segunda ley la aprendí en una: Un amor platónico puede ser reemplazado por otro amor platónico pero nunca será olvidado. Así, a medida que Perla dejó de ser mi profesora y fui creciendo en mi propio guetto imaginario de travesías y fantasías fui sustituyendo la emoción ida con nuevas metas inasibles: La hermana mayor de un amigo que no me daría bola ni en dos mil años, una chica del barrio sin enamorado pero con 200 pretendientes (y muchas más posibilidades que uno) ,aquella prima de una amiga que viene a pasar vacaciones a Lima y te deja sin aliento y sin esperanza pues se irá pronto, cada semana surgía una nueva ambición emocional tan intensa como irrealizable. Cuando a los 11 años pude estar con una amiga del barrio que también estaba en la lista de inalcanzables pensé que me iba a curar de mi irremediable quijotismo anticuchero y solo agravé mi patología: la chica me dijo que solo me había aceptado pues no quería estar sola en el verano. Tenía que pensar en el futuro pues todo buen discípulo de Platón puede vivir sin un amor al costado pero nunca sin una ilusión.

El descubrimiento de mi devoción por el cine agravó mis males. Envidiaba malsanamente a Rock Hudson por pachamanquearse con Doris Day en esas comedias familiares de los años 50 y lo odié inconmensurablemente cuando se hizo público que no la había tocado ni con el pétalo de una rosa. Aunque Doris solo duró un verano pues fue reemplazada por una visión celestial llamada Natalie Wood.

Y aunque pocas veces el mundo ha visto una mujer tan bella la irrupción de nuevos personajes se encargó de ubicar cada cosa en su lugar y a la inolvidable Natalie como un recuerdo lejano. Nuevos nombres siguieron apareciendo y despertando ilusión (aunque en el inicio de la adolescencia algunos prefieren relacionar a esa esperanza con las prácticas del onanismo) y las luminarias de TV y cine entraban y salían de mi vida con una facilidad asombrosa: Linda Carter enfundada en su sexy atuendo de Mujer Maravilla, Trixy de Meteoro, una de las vocalistas de Parchis, Raffaella Carrá semidesnuda en un leotardo impresionante y Victoria Abril haciendo sus pininos como fetiche de Almodóvar. A todas ellas las he querido visual, silente, emocional y lúbricamente. Porque a un amor por más platónico que sea debes ponerle la misma dedicación que le das a uno real: darle tiempo, demostrarle cariño, observarla como si fuese la única persona en el mundo para ti. Tal como lo hizo aquel entrañable loco de Victor Humareda que vivía en una destartalada habitación de un hotel de La Parada por y para Marilyn Monroe. El único problema terrenal en mi caso era optar por solo una de ellas cuando la programación de TV se cruzaba pues en casa había un solo aparato, que tal k-gada.

En 1980 descubrí la maravilla de la co-educación y aprendí que no era necesario sufrir en silencio y ponerse metas inalcanzables pues el paraíso terrenal estaba en el patio del nuevo colegio. Confieso que a partir de allí no sufrí por nadie en silencio pues mis compañías diarias me mantenían lo suficientemente ocupado como para pensar en amores difusos y lejanos. Igual en los viajes venideros, en la universidad y en lo que fue mi vida hasta mi matrimonio en 1994. Ya no soñaba en vano, simplemente planificaba lo que sería una incursión amistosa (y afectiva si venia al caso) en campos ajenos. Evitaba chamuscones innecesarios dedicándome a personas con las que sabía que podía llegar a buen puerto; tantos años de amar imaginariamente me habían dado la paciencia para esperar y la capacidad de poder medir mis fuerzas, mis capacidades y la percepción que los demás tienen de uno.

Cuando mi matrimonio entró a una crisis irreversible descubrí la 3era y definitiva ley de los amantes platónicos: Once a platonic, always a platonic. Desperté de la ensoñación momentánea del matrimonio al cabo del primer año y sabía que no iba a durar mucho más, era cuestión de saber solo cuanto. Traté de recordar a mis anteriores enamoradas, todas ya estaban casadas y si estaban libres me odiaban por haberles prometido más de lo que llegué a cumplir. Entré a un campo que los psicoanalistas llaman la infidelidad emocional: Entablaba vínculos amistosos con personas con las que compartíamos algún tipo de actividad o afinidad y me sentía bien imaginando mi vida con alguna de ellas o simplemente disfrutando de una relación amistosa que solo iba a quedar en eso y por ningún motivo iba a llegar a mayores. Los entendidos en la materia dicen que es un mecanismo de compensación que muchos hombres y mujeres usan para aliviar la rutina matrimonial que puede llegar a ser asfixiante. Los que sufren de este síndrome piensan sin decir nada en otra persona que no es su pareja y lo llegan a hacer hasta en los momentos de alcoba. Algunos pueden vivir toda una vida dedicados a ese deporte, a mí simplemente me ayudo a sobrellevar el 2do y ultimo año de mi matrimonio. De cualquier forma experimenté durante ese año(1995)una regresión a mis años pantalleros con ese bombón llamada Mira Sorvino. Pensaba que durante algún viaje iba a tocar la puerta de mi habitación de hotel por equivocación para preguntar si podía quedarse un minuto mientras traían su llave y yo le contestaba solícitamente que se podía quedar toda la vida. Como se imaginarán eso nunca sucedió en la vida real, only in my wildest dreams.

Curiosamente, una historia del celuloide me dio uno de los consejos más útiles de mi vida. En “The Bridges of Madison County” aprendí a jugármela toda por la certeza respecto al amor que nos llega una vez en la vida y creo que fui el único que salió muerto de la risa del cine mientras los demás lloraban a moco tendido: había dado con la clave que me iba a ayudar a salir de la jaula y poder hacer una nueva vida. Luego de la policíaca separación y de un viaje alucinante de 9 meses vino la parte de mi vida que ya es más o menos conocida; N, los hijos, otras responsabilidades y cierta madurez que adquieres cuando sabes que ya haz pasado más de la mitad de tu vida. Llegué tarde a Internet, al Hi 5 y al Live Messenger pues si estos hubiesen estado disponibles durante mi adolescencia podría haber llegado a tener 1000 contactos y 10 romances en cada uno. A su vez he experimentado cierta regresión pues cuando cuelgas la lanza y te jubilas de la cacería solo tu mente sigue trabajando imaginando universos paralelos. Y los he vuelto a recorrer admirando actrices, escritoras y personas vinculadas a mis aficiones habituales. He desarrollado amistades muy sólidas con mujeres interesantísimas y he terminado de aprender a verlas como amigos con tetas, quizás la única forma de no confundir las cosas en determinadas circunstancias. Ya no me inflamo por nadie, no me consumo imaginando como sería mi vida junto a personas reales y cercanas. Miro a las mujeres con ojos de hombre pues no soy un santo y menos un brócoli, simple y llanamente trato de no guanearla.

Y que hubo de la 3era Ley de la que ningún confeso platónico puede escapar? Bueno, digamos que en cualquier momento puedo recaer avivando una llama platónica con una persona de carne y hueso. En todo caso, en mi lista real confesaré que hay un solo nombre (no eres tu Laura, reitero y confirmo). Esta persona, a quien quiero y estimo mucho, tiene su vida hecha y creo que es feliz por lo que lo más probable es que la vida nos siga manteniendo contentos y separados. Momento pues de pensar en una cuarta Ley sobre el particular: El verdadero amor platónico…sabe compartir.


Cuentame una historia(o escoge una)

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Debería dejar esta página en blanco.Escribir sin inspiración o un tema predeterminado a desarrollar es una tarea harto riesgosa pues al margen de lo impredecible del resultado terminar un post cuando las musas no regresan de las vacaciones te puede tomar muuuuuucho tiempo.

No es que la elaboración de cada post tenga que ser una labor titánica y esforzada.Hay posts de 4 páginas que me han salido de un tirón, hay otros en donde simplemente el tema y la disposición personal privilegian la economía de palabras y espacio. Tampoco se trata de contarles acerca de mi nuevo cepillo de dientes, del estado de humor de la familia o del arroz con huevo frito inolvidable que me prepararon ayer:la cotidianeidad de los actos personales salvo que este relacionada con un hecho extraordinario, el amor o la creación artística no merece demasiado ensalzamiento a contra corriente de lo que muchos piensan. Parques y cementerios nos enseñan que tan indispensable es nuestra existencia y transitar en este mundo.

Claro que dentro de nuestra vida existen sucesos aparentemente banales que merecen ser contados y compartidos con gente que convive en el espacio blogger. Mi reticencia va contra el abuso de la cotidianeidad y contra el embelesamiento que nos produce saber que pasará luego pues aunque no lo querramos reconocer(y yo me incluyo en la colada) al entrar en la vida de otras personas estamos dejando a la larga que también entren en la nuestra. Un sinuoso pasadizo que es recorrido de ida y vuelta más a menudo de lo que creemos.

En fin, no gano mucho con estas disquisiciones pues colgar un blog es aceptar tácitamente las reglas del juego; no se paga por ver así que tampoco puedes cobrar por enseñar y menos cuestionar lo que te es mostrado gratuitamente. Tu libertad consiste en escoger del menú lo que le aportará algo diferente a tu vida y creas que la va a terminar enriqueciendo. Una salida que nos ayuda a escapar del ojo opresor del gran hermano blogger.

Para no seguir divagando resumo el tema en una línea:No se me ocurre de que escribir y no quiero rellenar una página recurriendo al expediente fácil de listar mis quehaceres y ocurrencias diarias.Estoy llegando a pensar que el blog es más jodido que una suegra pues a esta ultima la veo cada dos semanas mientras que la paginilla electrónica tengo que refrescarla cada semana."Tengo"???. Si,es una suerte de compromiso personal que uno asume con la gente con la que se relaciona y con uno mismo.No es que una turba de groupies este jadeando por saber lo que vas a publicar pero así como hay gente a la que leemos con interés y cariño hay gente que nos visita para correspondernos de igual forma;por eso no se pueden cerrar los blogs,uno se puede tomar un período sabático pero no puede afectar la reciprocidad en la que se basa todo este entramado virtual.

Se me ha ocurrido una solución al tema y creo que los que visiten esta , su humilde y modesta peluquería virtual pueden darme una mano (las chicas me pueden dar un besito si lo desean).Voy a listar unos 10 temas sobre los que se me había ocurrido escribir mis experiencias y si alguien tiene una preferencia especial me lo hace saber y vamos trabajando sobre el orden de votación establecido:

1) Crónica de mi primer viaje a Europa hace 20 años(salgo increíblemente flaco en las fotos)
2) Una historia de éxito:Como empezar en una carretilla y terminar haciendo uno de los mejores cebiches de Lima.
3) La mente de un hombre casado(ensayo con título prestado de una serie sobre lo que verdaderamente pensamos)
4) Lista de amores platónicos(con breve descripción y demás aderezos).
5) Mi primera visita a un burdel(también se puede titular Historia de un Fracaso)
6) El capítulo pendiente de "The Bridges of Madison County"
7) Crónica de una visita a un bar de ambiente.(también se puede titular"Nunca me había sentido tan codiciado")
8) 10 cosas que tengo que hacer antes de visitar a Papalindo(o a Lucifer)
9) Aprenda a bailar con Schatz:Crónica de una visita a una academia de baile.
10) 10 cosas que me hacen shorar.(Los papirriquis también shoran)

Sean conscientes pues varones y señitos y hagan su elección que ni a ustedes los hace más pobres ni a mí me hace más rico.







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  • Bachiller en Ingeniería,escribano hiper amateur,futbolista entusiasta,cineasta en potencia.
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